EMDR se basa en la idea de que los traumas no procesados pueden quedar almacenados en la memoria de manera disfuncional, lo que puede contribuir a síntomas como flashbacks, ansiedad y pesadillas.
La terapia busca desensibilizar y reprocesar las experiencias traumáticas para que se integren de manera más adaptativa en la memoria, reduciendo así su impacto negativo.




