La meditación implica concentrarse en un objeto, pensamiento o en la propia respiración para calmar la mente y alcanzar un estado de tranquilidad y enfoque.
Se ha demostrado que la meditación reduce el estrés, la ansiedad y la depresión, y mejora la concentración y la claridad mental.
Hay diferentes enfoques de meditación, como la meditación mindfulness, la meditación transcendental y la meditación guiada.




